Anticoagulantes y vitamina K

La vitamina K es una vitamina liposoluble imprescindible para la coagulación de la sangre y para la fijación del calcio en los huesos. Sí, la vitamina K ayuda que el calcio ingerido se deposite en los huesos, evitando la osteoporosis, y no en las arterias produciendo calcificación arterial.

Mayoritariamente se encuentra en alimentos de origen vegetal pero también hay una parte que la sintetizan las bacterias de nuestro intestino. Alguna vez habréis escuchado que las personas que toman anticoagulantes orales deben limitar el consumo de hortalizas y verduras, pero no todos los anticoagulantes tienen el mismo efecto, los antagonistas de la vitamina K (Aldocumar y Sintrom) son los que principalmente interaccionarían con esta vitamina.

¿Por lo tanto puedo comer vegetales si tomo anticoagulantes antagonistas de la vitamina K?

Sí, las recomendaciones generales de vegetales en no personas no anticoaguladas son de 2 raciones al día (comida y cena), y en personas que tomen este tipo de anticoagulantes deben tomar vegetales pero procurando que sean de contenido medio o bajo de vitamina K, tomando la misma cantidad de vegetales todos los días.

Lo que altera el tratamiento son los cambios bruscos en la cantidad de alimentos ricos en vitamina K. Por ejemplo, evitar comer pocos vegetales durante una temporada y después aumentar rápidamente su ingesta o tomar un día alimentos ricos en vitamina K y al día siguiente no tomar vegetales, son situaciones que podrían provocar una descompensación en la dosis de fármaco. Siempre tenemos que individualizar, por eso se recomienda seguir un control adecuado rutinario.

A parte de los vegetales, se tiene que limitar el consumo de alcohol ya que puede aumentar el efecto de estos fármacos y vigilar con los complementos vitamínicos ya que pueden aportar dosis de vitamina K.

Tabla de contenido en vitamina K de los alimentos

ALTO MEDIO BAJO
Verduras y hortalizas Brócoli, col, col lombarda, kale, coles de Bruselas, espárragos, espinacas, endivias, lechuga romana, remolacha, cebollino Pimiento rojo y amarillo, berenjena, calabacín, champiñón, cebolla, rábano, calabaza
Frutas Kiwi, higos Arándanos, moras, cerezas, fresas, mango, manzana, melocotón, albaricoques, sandía, melón, nectarina, naranja, papaya, pera, piña, pomelo, limón
Tubérculos, legumbres y cereales Soja, avena Lentejas, garbanzos, judías blancas, patata, arroz, pasta, pan, cuscús, tofu
Frutos secos, semillas y fruta deshidratada Higos secos, pasas, ciruelas pasas Nueces, almendras, cacahuetes, castañas, orejones
Huevos, carnes y pescados Hígado Huevos, pollo, pavo, conejo, ternera, cerdo, cordero, pescado blanco y azul, marisco, crustáceos
Lácteos Quesos curados Leche de vaca/oveja/cabra, yogur
Aceites, grasas y azúcares Oliva, manteca de cerdo Girasol, maíz, azúcar, miel, mermeladas
Bebidas, condimentos y especias Té, perejil Agua, café, bebidas con gas, bebidas vegetales , sal, vinagre, mostaza, cúrcuma, azafrán, pimentón, pimienta