¿Puedo tomar café si he tenido un infarto?

Es frecuente que en consulta una de las preguntas más frecuentes es si se puede tomar café después de haber padecido una enfermedad cardíaca o sólo se puede café descafeinado.

El café igual que el té contiene polifenoles, sustancias con gran poder antioxidante las cuales se le atribuyen los beneficios de prevenir ciertas enfermedades. Algunas de estas sustancias son el ácido clorogénico, cafeico y cumárico. Además de la cafeína, estimulante del sistema nervioso central y a la que también se le atribuyen los efectos negativos de esta bebida.

Para aprovechar las propiedades del café, éste tiene que ser de tueste natural, no torrefacto ya que se han perdido todos los beneficios excepto la cafeína, y sin azúcar.

A parte de los polifenoles, el café también aporta sustancias que interfieren en la absorción de ciertos nutrientes como el calcio y el hierro. La recomendación para que no interfiriera sería que en casos de anemia no se tomara café después de las comidas que aporten hierro (legumbres, pescado, carne, huevo) y en osteoporosis no tomar café junto con alimentos ricos en calcio o combinar café con leche.

Circunstancias en las que se aconsejaría limitar el consumo de café:

  • Arritmias y fibrilación auricular
  • Personas nerviosas: el café al ser un estimulante ayuda a la formación de hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina aumentando el riesgo de taquicardias y ansiedad.
  • Insomnio: evitar el café o no tomarlo por la tarde.
  • Nivel de estrés elevado
  • Hipertensión arterial: debido a que existen algunas publicaciones que relacionan su consumo y un ligero aumento de la presión arterial.   

Aun así, el consumo de café y enfermedad cardiovascular es un tema controvertido pues no existe evidencia científica concluyente que relacione su ingesta con aumento de riesgo cardiovascular después de haber sufrido un primer evento. Múltiples estudios muestran que tomar hasta dos cafés con cafeína al día no aumentaría el riesgo y por lo tanto estaría aconsejado en personas que han sufrido infarto, ictus y angina de pecho. De todos modos, si se prefiere tomar café descafeinado por precaución o porque el médico le ha aconsejado no habría ningún problema. Recordar que aunque sea descafeinado contiene una pequeña cantidad de cafeína.

En algunos casos se podría relacionar enfermedad cardiovascular e ingesta de café en aquellos individuos que genéticamente metabolizan más lentamente la cafeína y por lo tanto se mantendría más tiempo en sangre.