Técnicas culinarias para seguir una dieta cardiosaludable

Las técnicas culinarias son el conjunto de procedimientos aplicados a los alimentos para conservarlos, hacerlos digeribles y sabrosos, teniendo como principal objetivo la calidad nutritiva, higiénica y gastronómica.  

A continuación os proponemos varias técnicas de cocción para seguir una alimentación equilibrada:

  • Vapor: es una técnica de cocción en la que se aprovecha el vapor del agua para cocinar el alimento, potenciando el sabor y consiguiendo una menor pérdida de nutrientes. El tiempo de cocción varía según el tamaño del alimento, cuanto más pequeño sea más rápida será su cocción. Es ideal para verduras, hortalizas, pescado y carne.
  • Papillot: consiste en envolver los alimentos en papel, preferiblemente papel de horno, y cocinarlos en el horno a temperatura media con poca grasa. Los alimentos se cuecen con el vapor que desprenden y su propio líquido. Es muy habitual incorporar condimentos como especias y limón para hacerlos más jugosos. Con esta técnica se consigue una textura suave y se potencia el sabor de los alimentos, como pescados y verduras.  
  • Estofado: la técnica de estofar suele utilizarse con piezas de carne (enteras, deshuesadas o troceadas) u otros ingredientes que necesitan una cocción lenta y prolongada. Se caracteriza porque se cocina con el recipiente tapado, conservando los propios jugos de los alimentos. Como base principal suele usarse un buen sofrito natural que aporta sabor y calidad nutricional al plato.
  • Salteado o wok: esta técnica puede usarse para cualquier tipo alimento, aunque sus ingredientes principales suelen ser las verduras cortadas en pequeñas porciones a las que se le añaden arroz, fideos, pollo, ternera y forman un plato equilibrado y nutritivo. Uno de sus beneficios es que al cocinarse a temperaturas altas durante poco tiempo evitan pérdidas de nutrientes y permiten una textura crujiente y agradable al paladar.
  • Pochar: es una técnica de cocina, mediante la cual los alimentos se calientan en poco líquido, ya sea aceite, caldo o agua, mientras se remueve lentamente sin alcanzar temperaturas muy altas. Pueden pocharse carnes, pescados, tubérculos y verduras.

Recuerda, para seguir una alimentación sana y nutritiva no tienes que renunciar al placer de la buena cocina.